Jueces de paz de las parroquias Caña Quemada y El Progreso fueron posesionados

Los jueces de paz de las parroquias orenses de Caña Quemada y El Progreso fueron posesionados en eventos comunitarios entre el viernes 9 y sábado 10 de diciembre, respectivamente.

Araceli Andrade es la jueza de la parroquia Caña Quemada; Alfredo Macas y Rubén Merchán son los jueces de paz de la parroquia El Progreso del cantón Pasaje. Ellos asumieron la responsabilidad de conocer y buscar una opción de solución a través del diálogo de conflictos individuales y comunitarios, de linderos, uso de agua, cobro de deudas por un monto que no supere los cinco salarios, conflictos laborales, entre otros.

A los eventos comunitarios de posesión asistieron los presidentes de los gobiernos autónomos descentralizados parroquiales, promotores de cultura de paz, autoridades educativas y ciudadanía en general.

La justicia de paz es un mecanismo alternativo de solución de conflictos de menor cuantía. Las partes de forma voluntaria se ponen de acuerdo con la asistencia de un juez de paz para solucionar un conflicto vecinal o comunitario. Esto evita que los casos lleguen a las unidades judiciales, que implicaría a las partes el pago de honorarios de abogados y demás trámites judiciales.

El presidente del Gad Parroquial de Caña Quemada, Alejandro Astudillo, destacó la gestión del Consejo de la Judicatura por su apoyo en el proceso de elección de la jueza de paz. “Caña Quemada cuenta ahora con justicia de paz para bienestar de su comunidad”, expresó.

La presidenta del Gad Parroquial de El Progreso, Maritza San Martín, al posesionar a los jueces de paz de su jurisdicción, agradeció la gestión que cumple el Consejo de la Judicatura a favor de las comunidades, a quienes está llegando la justicia de paz.

El titular provincial de la Judicatura, Arturo Márquez, dijo que el Consejo de la Judicatura (CJ) apoya los procesos de elección de los jueces de paz de las parroquias Caña Quemada y El Progreso. “Nos fortalece como institución al acercar la justicia al sector rural. El Oro cuenta entre 2015 y 2016 con 8 jueces de paz”, enfatizó.

Mencionó que los jueces de paz, son los encargados de resolver sobre la base de la conciliación y la equidad, los conflictos individuales, comunitarios, vecinales y obligaciones patrimoniales de hasta 5 salarios básicos unificados, además el conocimiento de contravenciones que no impliquen la privación de la libertad.

Araceli Andrade, jueza de paz en la parroquia Caña Quemada del cantón Pasaje, es una lideresa comunitaria, quien se comprometió a coordinar y apoyar a su comunidad con la solución de conflictos e implementar la cultura de paz en su jurisdicción.

Alfredo Macas y Rubén Merchán, jueces de paz en la parroquia El Progreso, Cantón Pasaje, son líderes comunitarios con solvencia y credibilidad en el sector urbano y rural. Su experiencia y capacitación les permitirá conocer y resolver los conflictos, sin que los casos lleguen a judicializarse. Asumimos el compromiso de trabajar por la cultura de paz y la ayuda permanente para solucionar los conflictos individuales y de la comunidad, manifestaron en sus intervenciones.

Los jueces de paz de Caña Quemada y El Progreso ya están en funciones. Los espacios facilitados por los GADs parroquiales, en los que atienden al público cuentan con mobiliario y equipos instalados por el CJ. Los jueces de paz prestan sus servicios de modo voluntario y gratuito.

Los líderes de las dos parroquias que participaron en el proceso de elección de los jueces de paz recibieron certificados que los acreditan como promotores de paz y constituyen un apoyo directo a la gestión que cumplen los jueces de paz en sus jurisdicciones.

Deja un comentario